Filadelfia amaneció este sábado convertida en el epicentro del universo matemático. Durante la ceremonia inaugural del International Congress of Mathematicians (ICM), la International Mathematical Union (IMU) desveló los nombres de los galardonados con las Fields Medals de 2026, el reconocimiento que la comunidad científica considera, sin ambages, el equivalente al Premio Nobel de las matemáticas .
Cuatro mentes brillantes, todas ellas menores de 40 años, recogen este año el testigo de una tradición que se remonta a décadas de excelencia. Se trata del matemático chino Yu Deng, de la Universidad de Chicago; del estadounidense John Pardon, de la Universidad de Stony Brook; del canadiense Jacob Tsimerman, de la Universidad de Toronto; y de la matemática china Hong Wang, vinculada a la Universidad de Nueva York y al Instituto de Altos Estudios Científicos (IHES) de Francia .
Un galardón envuelto en prestigio
Concedida cada cuatro años a entre dos y cuatro matemáticos, la medalla premia tanto los logros ya consumados como el potencial de descubrimientos venideros . Cada premiado recibe 15.000 dólares canadienses —cerca de 10.600 dólares— y una medalla de oro que luce la efigie del célebre Arquímedes .
"Los cuatro galardonados son un ejemplo de la profundidad, la originalidad y la vitalidad de las matemáticas contemporáneas, y estamos encantados de celebrar sus logros en el International Congress of Mathematicians", proclamó Hiraku Nakajima, presidente de la IMU .
Cuatro caminos hacia la genialidad
Yu Deng y las leyes ocultas de la física
Deng ha sido distinguido por su trabajo en ecuaciones diferenciales parciales, muy especialmente por derivar de forma rigurosa la célebre ecuación de Boltzmann a partir de la dinámica de esferas duras en gases enrarecidos . Su hazaña supone un avance monumental en una búsqueda de siglos: deducir las leyes básicas de la física desde sus primeros principios, precisamente uno de los 23 problemas que David Hilbert planteó en el ICM de 1900 .
John Pardon y la geometría del cosmos
Pardon recibe el premio por sus logros en geometría simpléctica, entre ellos el recuento de curvas holomórficas y la demostración de la conjetura MNOP, un enigma de veinte años que sostenía que dos maneras distintas de contar curvas eran, en realidad, la misma . Esas formas, las variedades tridimensionales de Calabi-Yau, podrían modelar nuestro universo según la teoría de supercuerdas, con hondas implicaciones para la física cuántica .
Jacob Tsimerman y la domesticación del caos
El canadiense ha sido reconocido por ampliar el alcance de las técnicas o-minimales en la aritmética y la geometría algebraica compleja, incluida la demostración de la conjetura de Griffiths . Partiendo de grandes problemas de la teoría de números, introdujo la 'o-minimalidad', un marco lógico capaz de "domesticar" estructuras matemáticas caóticas, con resultados profundamente conectados con la conjetura de Hodge, uno de los siete Problemas del Milenio dotados con un millón de dólares .
Hong Wang y la aguja imposible
Wang ha resuelto la versión tridimensional de un problema centenario tan simple de enunciar como endiablado de demostrar: ¿cuánto espacio hace falta para girar una aguja de modo que apunte en todas las direcciones? . Su solución al problema de Kakeya en tres dimensiones ha abierto la puerta a innumerables teoremas en análisis armónico, ecuaciones diferenciales y teoría de la medida geométrica . El reto, eso sí, sigue sin resolverse para cuatro o más dimensiones .
Otros grandes reconocidos en Filadelfia
La ceremonia también sirvió para anunciar otros prestigiosos galardones . Shayan Oveis Gharan, de la Universidad de Washington, recibió la Medalla Abacus por sus contribuciones a la informática . Graeme Segal, de Oxford, se alzó con la Medalla Chern por su brillante trayectoria . El Premio Carl Friedrich Gauss recayó en Yurii Nesterov, de la Universidad de Lovaina, por sus aportaciones de aplicación práctica . Y la divulgadora Hannah Fry, de Cambridge, fue distinguida con el Premio Leelavati por su labor de acercar las matemáticas al gran público .
Un congreso histórico
El ICM, organizado cada cuatro años por la IMU, es la cita más importante y prestigiosa de la comunidad matemática mundial . Su edición de 2026, celebrada del 23 al 30 de julio en Filadelfia, reúne cientos de ponencias, mesas redondas y presentaciones . Con el respaldo de la American Mathematical Society y la Simons Foundation, este congreso marca un hito: es el primero que se celebra en Estados Unidos desde 1986 .
Entre fórmulas y aplausos, Filadelfia recuerda al mundo que las matemáticas, lejos de ser un lenguaje frío, son una aventura humana en perpetua expansión. Los cuatro nombres que hoy brillan sobre el escenario del ICM son la prueba viva de que el pensamiento no conoce fronteras.









