¿Puede una bodega centenaria convertirse en el mejor escenario para reír a carcajadas? En Jerez lo tienen claro. La XII edición de Veranea en la Bodega levanta el telón de Tío Pepe Comedy, el ciclo dedicado al humor que este verano concentra toda su energía en dos únicas y esperadas citas .
Los encargados de protagonizarlas no son cualquiera. Manu Sánchez inaugura mañana viernes la programación con Entregamos, mientras que El Monaguillo tomará el relevo el 23 de julio con Efectiviwonder . La emblemática Bodega Las Copas se transformará así en un templo de risas, cercanía y complicidad con el público.
Manu Sánchez se abre en canal
El polifacético artista y presentador sevillano regresa al enclave bodeguero de Tío Pepe para repetir —y superar— la inolvidable experiencia que vivió en 2025 . Con Entregamos, su propuesta más personal, el humorista continúa acumulando éxitos por toda España.
Lo hace, además, como nunca antes: cercano, genuino y dispuesto a "abrirse en canal" para conectar con el público desde una introspección cargada de vida y verdad . El también presentador de El perro andaluz despliega en este espectáculo una mezcla explosiva de humor ácido, ironía y una sinceridad desgarradora.
Un grito de vida sobre las tablas
El propio Manu define su nueva obra como una celebración del presente. "Nunca había necesitado tanto gritar a los cuatro vientos que estrenamos nuevo espectáculo. Ahora toca humor, vida, risas, teatro y confesiones. Hay vida antes de la muerte, y vamos a exprimirla al máximo, juntos, sobre las tablas", confiesa .
Ese es, precisamente, su sello inconfundible: hacer pensar mientras hace reír. Entregamos combina carcajadas "para morir de risa" con momentos de reflexión que sacuden y emocionan . "Cuando la vida te da con la mano abierta… y vivir cuesta un huevo", apunta el humorista, jugando con esa dualidad que ha marcado su brillante trayectoria .
Respaldado por su exitoso recorrido teatral y por la producción de 16 Escalones, el espectáculo se consolida como uno de los imprescindibles de la temporada .
El Monaguillo y el humor de la nostalgia
El 23 de julio, la comedia volverá a ocupar el escenario con una voz muy singular. El Monaguillo presentará Efectiviwonder, un repaso humorístico a la infancia y a las transformaciones de la vida cotidiana .
Su propuesta es un recorrido entre el antes y el ahora, entre la niñez de quienes crecieron sin diagnósticos ni pantallas y el vértigo del mundo actual. "No teníamos el TikTok y nos comunicábamos con un vaso de plástico con un hilo y a veces se iba la cobertura, imagínate…", bromea el humorista .
Madres, cielo y carcajadas
El artista no perdona ni al universo familiar, ese filón inagotable de la comedia costumbrista. "¿Y las madres? No tenían el cielo ganao, lo tenían a su nombre", relata entre risas .
Y remata con una de esas confesiones que arrancan la carcajada inmediata: "Mi madre se levantaba todas las mañanas y miraba al cielo y decía: 'Señor, llévame pronto' y ahí sigue, me hubiera cambiado por el niño del exorcista" . Puro humor cotidiano, de esos que conectan porque todos, de un modo u otro, nos reconocemos en ellos.
Las Copas, un escenario con historia
Como telón de fondo, la protagonista silenciosa de estas veladas: la Bodega Las Copas. Esta emblemática construcción fue diseñada en los años sesenta por el ingeniero José Antonio Torroja, y su arquitectura industrial la convirtió en un edificio verdaderamente pionero .
Concebida para integrar en un mismo espacio los procesos de vinificación y crianza, hoy su característica estructura modular de hormigón y su monumentalidad forman parte de la identidad de Veranea en la Bodega . No es un simple recinto: es un personaje más de la función, un marco que aporta solemnidad y belleza a cada carcajada.
Una cita que sabe a verano
Hay planes que definen una estación. Y este ciclo, con su combinación de risas, buen vino y arquitectura singular, tiene todos los ingredientes para convertirse en uno de los grandes atractivos del verano jerezano.
Dos noches, dos humoristas de primera fila y un escenario irrepetible. La receta parece infalible. Porque, al final, pocas cosas unen tanto como la risa compartida bajo la sombra fresca de una bodega con historia. Que empiece la función.









