Focusing
Focusing
Featured

Focusing: la poderosa técnica que transforma el estrés

  • La técnica desarrollada por Eugene Gendlin gana protagonismo como apoyo para mejorar el bienestar y la toma de decisiones.

Focusing: la poderosa técnica que transforma el estrés

La salud mental ha dejado de ser un asunto secundario dentro de las empresas para convertirse en una prioridad estratégica. Cada vez más organizaciones incorporan programas de bienestar psicológico, seguros médicos con asistencia emocional o acuerdos con profesionales especializados para cuidar de sus equipos. Sin embargo, el incremento constante de las bajas laborales relacionadas con problemas psicológicos demuestra que la prevención y el acompañamiento necesitan ir más allá de las soluciones tradicionales. En este contexto, el Focusing emerge como una metodología que despierta un creciente interés por su capacidad para ayudar a comprender el origen del malestar y facilitar decisiones más conscientes.

Los datos reflejan un escenario preocupante. En España, los trastornos relacionados con la salud mental representan ya una de las principales causas de incapacidad temporal. Paralelamente, los especialistas en recursos humanos alertan del aumento de la presión emocional derivada del trabajo, impulsada por la sobrecarga de tareas, la incertidumbre y la necesidad constante de responder a un entorno profesional cambiante.

El Focusing recupera protagonismo en el bienestar laboral

Aunque para muchos pueda parecer una propuesta novedosa, el Focusing nació hace más de seis décadas. Fue desarrollado en la Universidad de Chicago por el filósofo y psicólogo Eugene Gendlin durante sus investigaciones junto al reconocido psicólogo Carl Rogers, uno de los referentes de la psicología humanista.

Durante sus estudios, Gendlin detectó un elemento común entre las personas que experimentaban avances significativos en terapia. No era la capacidad para analizar racionalmente sus problemas la que marcaba la diferencia, sino la habilidad para conectar con una percepción corporal difícil de describir con palabras, pero cargada de significado.

A esa experiencia interna la denominó felt sense o "sensación sentida". Sobre ella construyó un método que invita a escuchar las señales del cuerpo para comprender mejor aquello que preocupa o bloquea a una persona.

Más allá del mindfulness

En los últimos años el mindfulness ha alcanzado una enorme popularidad como herramienta para reducir el estrés. Ambas prácticas comparten la importancia de detenerse, respirar y dirigir la atención hacia el interior, pero sus objetivos son diferentes.

Mientras la atención plena busca observar pensamientos y emociones sin emitir juicios, favoreciendo la calma y disminuyendo la reactividad emocional, el Focusing propone un paso adicional. No pretende únicamente observar lo que ocurre, sino establecer un diálogo con esa sensación física que acompaña a un conflicto concreto.

Luciane Rabello, psicóloga, especialista en recursos humanos y directora de TalentSphere People Solutions, explica que ambas metodologías pueden complementarse.

"El mindfulness ayuda a disminuir el ruido mental y prepara el terreno para escuchar con mayor claridad. Pero cuando una persona necesita tomar decisiones importantes o desbloquear un conflicto profesional, el Focusing permite descubrir qué intenta comunicar el propio cuerpo."

Según la experta, muchas personas buscan resolver situaciones complejas recurriendo únicamente al análisis lógico, acumulando información, comparativas y listas de ventajas e inconvenientes. Sin embargo, las decisiones más acertadas suelen incorporar también la información que transmite el organismo.

Escuchar al cuerpo para tomar mejores decisiones

El Focusing parte de una idea sencilla: el cuerpo registra experiencias, emociones e intuiciones antes de que la mente consiga explicarlas racionalmente.

Esa sensación puede manifestarse como una presión en el pecho, un nudo en el estómago o una incomodidad difícil de definir. En lugar de ignorarla, la metodología propone detenerse y explorar qué representa realmente.

El objetivo no consiste únicamente en reducir la ansiedad de forma momentánea, sino en alcanzar una comprensión más profunda del problema, facilitando decisiones más coherentes y una sensación física de alivio cuando aparece la respuesta adecuada.

Cinco pasos para incorporar el Focusing al día a día

La especialista de TalentSphere People Solutions propone una práctica sencilla que cualquier profesional puede aplicar antes de afrontar reuniones importantes, procesos de cambio o decisiones complejas.

1. Crear un espacio interior

Reservar unos minutos de calma y preguntarse cómo se siente realmente respecto a una situación concreta, evitando responder de manera automática desde la razón.

2. Localizar la sensación física

Identificar en qué parte del cuerpo aparece la incomodidad y describir mentalmente sus características: presión, pesadez, tensión o incertidumbre.

3. Poner nombre a esa sensación

Asignar una palabra o una imagen sencilla que represente esa percepción facilita comenzar el diálogo interior sin intentar modificarla.

4. Formular preguntas al cuerpo

Interrogarse con cuestiones como "¿Qué necesito para sentirme mejor?" o "¿Qué está frenando realmente esta decisión?" permite que aparezcan respuestas menos condicionadas por el pensamiento automático.

5. Reconocer el cambio corporal

Cuando la comprensión llega, suele producirse una sensación física de alivio, una respiración más profunda o una disminución de la tensión. Ese cambio indica que el proceso ha encontrado una respuesta significativa.

Una competencia cada vez más valorada en las organizaciones

Las empresas comienzan a prestar atención a herramientas que favorezcan no solo la salud emocional, sino también un liderazgo más consciente. En procesos de negociación, cambios profesionales, gestión de equipos o resolución de conflictos, la capacidad para detenerse y escuchar las propias señales internas puede marcar la diferencia entre reaccionar impulsivamente o actuar con mayor claridad.

Luciane Rabello sostiene que los profesionales que incorporan este enfoque desarrollan una relación más auténtica con sus decisiones y aprenden a responder con mayor serenidad ante situaciones de elevada presión.

En un mercado laboral donde la rapidez parece imponerse sobre la reflexión, el Focusing recuerda que el cuerpo también forma parte del proceso de pensar. Escucharlo no significa renunciar a la lógica, sino complementarla con una información que muchas veces permanece oculta bajo el ruido cotidiano. Quizá esa pausa consciente sea precisamente la herramienta que muchas personas necesitan para recuperar el equilibrio y afrontar el futuro profesional con mayor confianza.

Otitis veraniega: consejos para evitarla

Ago 04, 2024
Se trata de una infección especialmente común entre los niños y bebés durante el verano Joan Francesc Horvath, responsable de Audiología en…