El presidente de la Asociación Nacional de Empresarios Latinoamericanos en España, Kerlin Ulerio, manifestó su respaldo a la posición expresada por el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, frente a la candidatura de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Ulerio considera que la candidatura genera dudas precisamente por la gestión desarrollada por Díaz al frente de las políticas laborales españolas y por el creciente desencuentro entre el Ministerio de Trabajo y el tejido empresarial.
“Quien no ha sabido generar confianza, diálogo y equilibrio con los empresarios en España no puede pretender ahora dirigir el principal organismo internacional dedicado al mundo del trabajo.”
Para Ulerio, la dirección de la OIT exige una capacidad demostrada para escuchar, negociar y alcanzar consensos entre trabajadores, empresas y gobiernos, y no una política basada en la confrontación.
“Cada vez vemos con mayor preocupación cómo determinadas decisiones del Ministerio de Trabajo se alejan del realismo económico y se acercan al populismo. Una política laboral responsable no puede construirse contra los empresarios, sino junto a ellos”, afirmó.
“Los empresarios no somos el enemigo”
El dirigente empresarial rechazó lo que considera una narrativa de confrontación contra el sector privado y reivindicó el papel de los empresarios como protagonistas de la generación de empleo y riqueza.
“Los empresarios no somos el enemigo de los españoles. Somos quienes invertimos, arriesgamos, creamos empresas, generamos puestos de trabajo y contribuimos a sostener el bienestar económico del país.”
Ulerio señaló que España necesita un marco que permita a las empresas invertir, contratar, crecer y competir, especialmente en un contexto económico internacional marcado por la incertidumbre y la transformación de los mercados laborales.
A su juicio, el Gobierno debería recuperar una relación de mayor confianza con las organizaciones empresariales y abandonar una dinámica de confrontación que, según sostiene, perjudica tanto a las empresas como a los trabajadores.
“La OIT necesita diálogo, no confrontación ideológica”
El presidente de los empresarios latinoamericanos insistió en que la OIT representa un espacio donde el diálogo social debe ocupar un papel central.
“La OIT necesita diálogo, consenso y equilibrio. No puede convertirse en una extensión de las batallas ideológicas de la política española.”
Ulerio afirmó que la experiencia de gestión nacional debe ser un elemento fundamental a la hora de valorar una candidatura internacional de esta naturaleza.
“Antes de pretender exportar un modelo laboral al mundo, debemos preguntarnos si ese modelo está funcionando adecuadamente en España y si quienes representan al sector empresarial se sienten escuchados y partícipes de las decisiones”, añadió.
Finalmente, Ulerio reiteró su respaldo a la posición de la CEOE y reclamó al Gobierno una política laboral basada en el diálogo social, la seguridad jurídica, la generación de empleo y el apoyo a la actividad empresarial.
“España necesita menos confrontación y más soluciones. El empresario debe ser visto como un aliado estratégico para construir prosperidad, no como un adversario político.”
Por José Luis Ortiz Güell








