El sol de Santa Bárbara se despidió este verano con la mejor de las estampas posibles: caballos al galope, mazos en alto y una afición entregada celebrando el desenlace de uno de los torneos más venerables del deporte ecuestre. El U.S. Polo Assn. Pacific Coast Open 2026, disputado del 14 al 30 de agosto en el emblemático Santa Barbara Polo & Racquet Club de Carpinteria, California, ha bajado el telón con Klentner Ranch como flamante campeón, tras imponerse a La Karina en una final vibrante que mantuvo en vilo a los presentes hasta el último chukker.
No es un torneo cualquiera. Fundado en 1908, el Pacific Coast Open figura entre las competiciones de polo más antiguas del planeta y se ha ganado, con el paso de las décadas, el título de campeonato más prestigioso del oeste estadounidense. Cada agosto, la costa californiana se convierte en escenario de una cita que combina deporte de alto hándicap, tradición y un inconfundible estilo de vida.
Una final que se decidió en el quinto acto
El partido decisivo enfrentó a dos escuadras de enorme nivel. Por un lado, La Karina, formada por Brian Boyd, Carlos "Carlitos" Gracida Jr., Felipe "Pipe" Vercellino y Lucas Escobar, con Iñaki Wulff como suplente. Por el otro, Klentner Ranch, con Jake Klentner, Ignacio "Nachi" Viana, Jesse Bray y Justin Klentner.
El resurgir de La Karina y la respuesta definitiva
Klentner Ranch impuso su ritmo desde los primeros compases y llegó a dominar con claridad la primera mitad del encuentro. Sin embargo, La Karina no se rindió: en el quinto chukker firmó una remontada cargada de intensidad que redujo la distancia a apenas dos goles, encendiendo las gradas y devolviendo la incertidumbre al marcador.
La respuesta llegó de la mano de Jesse Bray, montado sobre Dolfi Cautivadora, la yegua que terminaría siendo distinguida como mejor caballo del partido. Su actuación devolvió el control a Klentner Ranch, que certificó su triunfo con cinco goles en el sexto chukker y cerró la contienda con un contundente 16-9. Ignacio "Nachi" Viana fue reconocido como jugador más valioso de la final.
Nueve años de una alianza que da frutos
Esta edición marcó el noveno año consecutivo de colaboración entre U.S. Polo Assn. y el Santa Barbara Polo & Racquet Club, y el segundo consecutivo en el que la firma ejerce como patrocinador principal del propio torneo, además de marca oficial de indumentaria y patrocinadora del estadio. Una relación que, lejos de ser meramente comercial, refleja un compromiso sostenido con el desarrollo del polo en todos sus niveles: desde la élite competitiva hasta la cantera de nuevos jugadores y la experiencia de los aficionados.
"El Pacific Coast Open representa la historia, la excelencia competitiva y el fuerte sentido de comunidad que definen el deporte del polo", destacó Tim Kelly, presidente de la United States Polo Association, quien subrayó que el respaldo de la marca y del club permite ofrecer un importante escenario para jugadores y caballos excepcionales.
Experiencias, homenajes y un guiño a la historia
Más allá de la competición, la organización cuidó cada detalle de la experiencia del público. La boutique del club y la tienda online ofrecieron productos oficiales del torneo, mientras que Divot Stomp™, el cóctel insignia de la marca, acompañó las tardes de domingo. Coincidiendo con el 250.º aniversario de Estados Unidos, se repartieron gorras rojas, blancas y azules durante el tradicional pisado de divots, ese momento en que los espectadores bajan al campo entre chukker y chukker.
La firma también instaló en la entrada del club una réplica inflable de gran formato de su icónico polo, como parte de la campaña global The Polo Shirt: An Icon Born From The Game™, recordando que la prenda nació precisamente sobre el terreno de juego.
Talento sobre el césped y solidaridad fuera de él
La nómina de jugadores no defraudó: Pipe Vercellino, Nachi Viana y Jesse Bray, todos con siete u ocho goles de hándicap, compartieron cartel con Nico Escobar y Lucas Escobar, entre otras figuras de primer nivel internacional.
El torneo también dejó espacio para la solidaridad. Durante la ceremonia de entrega de premios se realizaron donaciones en nombre de los finalistas a Polo Training Center Santa Barbara y The Horse Project, entidades vinculadas al mundo ecuestre local, además de una aportación independiente a Hearts Therapeutic Equestrian Center.
"Nuestro compromiso de 115 años con este deporte y con Santa Bárbara se ha mantenido inquebrantable", afirmó Henry Walker, presidente del club anfitrión, quien puso en valor el prestigio y las contribuciones que el torneo aporta a la comunidad local.
Una cita que ya mira hacia el próximo verano
Con el trofeo ya en manos de Klentner Ranch, el Pacific Coast Open cierra otra edición memorable y reafirma su lugar entre las grandes citas del calendario internacional del polo. Entre el glamour de Santa Bárbara, el rugido de los cascos sobre el césped y el orgullo de una tradición centenaria, el torneo vuelve a demostrar por qué sigue siendo, año tras año, sinónimo de excelencia deportiva y de un estilo de vida que trasciende el marcador.







